Cardiólogos y odontólogos demandan un plan común en salud periodontal.

Cardiólogos y odontólogos demandan un plan común en salud periodontal.
Cardiólogos y odontólogos demandan un plan común en salud periodontal.

Prevenir las enfermedades de las encías puede reducir los trastornos cardiovasculares y sus consecuencias

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Los problemas de cualquier parte del cuerpo pueden repercutir sobre el resto del organismo, especialmente si estos son crónicos; y lo mismo ocurre con el uso de algunos medicamentos: aunque se utilicen para una indicación concreta y específica, pueden tener un impacto sistémico. En el caso de las enfermedades cardiovasculares y la salud de las encías estas afirmaciones adquieren todo su sentido. Así, por ejemplo, la periodontitis, como infección crónica de las encías, aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, y los cardiólogos deben de ser conscientes de esto. Pero, por otra parte, medicaciones crónicas asociadas a problemas cardiovasculares, como el uso de anticoagulantes, repercuten en el manejo de los pacientes en la consulta odontológica, y los dentistas deben conocer estos posibles efectos. Por eso, como subraya el presidente de la Sociedad Española de Periodoncia, David Herrera, «resulta fundamental que exista una comunicación bidireccional entre cardiólogos y odontólogos».

Este es el objetivo principal que se persigue con la colaboración establecida entre la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y la Sociedad Española de Cardiología (SEC), con la activa participación de las secciones de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardíaca y de Cardiología Clínica de la SEC. Se ha creado un grupo de trabajo conjunto SEPA-SEC, con el apoyo de Dentaid, que ha elaborado el primer documento de consenso en este ámbito, con consejos prácticos para la población, así como para los propios odontólogos y cardiólogos. No solo se recalca que la periodontitis es un factor de riesgo cardiovascular sino que, además, se destaca la necesidad de que cardiólogos y odontólogos colaboren activamente en su prevención.

Tal y como resalta el presidente de la SEC, Andrés Íñiguez, «es imprescindible la existencia y consolidación de este grupo de trabajo formado por cardiólogos y periodoncistas, dada la necesidad de establecer una cooperación multidisciplinaria para el abordaje transversal de la enfermedad». El objetivo, según el máximo responsable de la SEC, «es que los odontólogos colaboren en la prevención cardiovascular y los cardiólogos relacionen la patología odontológica con las cardiopatías y contribuyan a una mejor prevención de las mismas».

En la misma línea se pronuncia el presidente de SEPA, para quien es «fundamental la colaboración entre sociedades científicas para el avance en la atención a nuestros pacientes: que expertos de diferentes áreas de conocimientos pongan en común sus puntos de vista sobre un mismo problema permite desarrollar e implementar medidas razonables y aplicables, tanto en las consultas odontológicas como en las consultas médicas».

Así, se realizan sugerencias para los profesionales de ambos campos: a los profesionales de la cardiología, se les pide que sean conscientes de la importancia de la salud bucodental y periodontal en la valoración de sus pacientes; a los profesionales de la odontología, se les anima a que participen en la evaluación del riesgo cardiovascular y en la promoción de los hábitos de vida saludable y el control de factores de riesgo.

Entre las medidas a implementar, cardiólogos y odontólogos coinciden en demandar un plan integral de salud periodontal, coordinado por expertos de ambas sociedades científicas y por autoridades sanitarias. «Contar con este plan sería fundamental para optimizar la prevención de estas dos enfermedades tan relevantes (enfermedad cardiovascular y periodontal), que además están asociadas». Y es que, según recalca el presidente de SEPA, «prevenir las enfermedades periodontales puede ayudar a reducir las enfermedades cardiovasculares y sus mortales consecuencias».

El Plan Integral de Salud Periodontal es muy necesario, ya que podría aportar información de interés al ciudadano y mejorar tanto su salud oral como cardiovascular

«Este Plan Integral de Salud Periodontal es muy necesario», ya que «podría aportar información de interés al ciudadano y mejorar tanto su salud oral como cardiovascular». Y es que la salud bucodental comparte con la salud cardiovascular el objetivo de un buen control de determinados hábitos y factores de riesgo, como el tabaco, la dieta o la diabetes. Por eso,«conseguir que diferentes agentes de salud se impliquen con un mensaje claro y único sobre factores de riesgo aumentará la eficacia y facilitará la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular».

Pero, incluso, en prevención secundaria puede tener un rol esencial la salud bucodental. Los pacientes con cardiopatía isquémica incluidos en un programa de rehabilitación cardiaca son evaluados de forma global, y se les aportan herramientas para mejorar su estilo de vida hacia hábitos más cardiosaludables. Actualmente, se incluyen protocolos de actividad física, dieta o cumplimiento terapéutico, así como de control de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Factores de riesgo
La Sociedad Europea de Cardiología, en sus «Recomendaciones sobre la prevención de enfermedad cardiovascular en la práctica clínica», incluye la periodontitis como uno de los factores de riesgo a controlar. De hecho, la evidencia científica disponible considera que la salud bucodental influye en la salud cardiovascular y, por ejemplo, «se relaciona la patología gingival con las cardiopatías; concretamente, la inflamación e infección dental se vincula con la endocarditis y la aterosclerosis».

Las razones que explican esta asociación se fundamentan en la presencia de millones de bacterias bajo las encías inflamadas en las personas que sufren periodontitis; esas bacterias y la inflamación asociada pasan al resto del cuerpo y producen una situación de inflamación general, que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares.

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